lunes, 18 de abril de 2011

Iban surgiendo la notas, notas que encajaban como engranajes bien engrasados. Una... y otra... y otra... la turbina comenzó a funcionar y con ella el motor. La película se inició con un tren que partía de la estación por aquellos viejos raíles de aquella estación abandonada, una estación que había visto tantas despedidas, llantos y alegrías, aquella estación en la que iban surgiendo notas musicales de la nada. Notas que encajaban unas con otras como las pequeñas ruedecitas de los juguetes de niños. Un tren que salía de la estación, vació, sin gente, un tren fantasma por aquellos viejos raíles, con las ruedas ya desgastadas y unos brillantes nuevos engranajes.

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