Abrió aquel libro viejo... polvoriento... Aquella tienda tenía algo especial. Cada libro contenía una historia distinta, una historia que te absorvia hasta el último punto del libro. Historias de amor, aventura, misterio, intriga y un largo y extenso etcétera. Aquellos libros, tan vivos pero a la vez tan muertos... cada uno distinto al que teine al lado y, sin embargo unidos por un lazo forjado con el tiempo...
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