8 de la tarde. 25 de Junio. Miro mi móvil.
- Mamá, ¿puedo salir un segundo? Tengo que… comprar una cosa-murmuré.
- Esta bien, vete y no tardes, y cuando vuelvas me lo enseñas, ¡ah! Llévate a tu hermana.
- ¡Pero mamá…! Solo voy mucho mas rápido, además tengo que ir un poco lejos, no más de 20 min.
- Esta bien pero vuelve pronto.
En un suspiro salí de mi casa, cuarto piso, tercer piso… y tuve ante mis ojos un panorama digno del paraíso.
Era una preciosa tarde de verano, con el sol ocultándose tímidamente tras unas nubes blanquecinas y las montañas del horizonte, soplaba una ligera aunque fría brisa, casi imperceptible, “vamos allá” me ordené a mi mismo. Vestia bien en mi opinión, camiseta de Megadeth, zapatillas marca Vans, vaqueros un poco bajos, con cadenas colgando, ultima adquisición de mi peculiar look, cabe destacar que llevaba puesto un colgante regalo de una buena amiga. En verdad parecia rapero, pero ciertos elementos daban claramente señales dando a entender que no lo era. En verdad era la viva imagen del entrechoque entre dos formas de ver la vida claramente incompatibles, o eso pensaba. Sonrei.
Al fin me puse en marcha, una marcha algo pesada debido al intenso calor al que estaba sometido, pero que sin duda mereceria la pena.
- Me pregunto que tendra preparado-me dije en voz baja, y por un momento pensé que algo se cernia sobre el mundo: el infinito e inamovible destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario